Sororidad en el Tecnológico de Monterrey 1170
Sororidad en el Tecnológico de Monterrey

Sororidad en el Tecnológico de Monterrey

Por Valentina López Luna

El día 21 de febrero a las 9 de la mañana, un grupo de mujeres se empezó a reunir en el área de estudio y recreación de la PrepaTec Campus San Luis Potosí con un motivo específico. Motivar a sus compañeras a hablar y levantarse por sí mismas y por las que ya no están. El movimiento empezó gracias a un grupo que se hizo de 300 mujeres quienes decidieron tomar la iniciativa de darles una voz a todas aquellas que ya no eran capaces de hacerlo y también a las que lo eran, ¿la razón? Apoyar a nuestras hermanas.

El planeamiento fue eficaz y la elaboración exitosa. Múltiples cantidades de mujeres llegaron con material para realizar carteles y propaganda que expandiera el conocimiento del feminismo y de la terrible situación en la que vivimos las mujeres en México a toda la escuela, mientras que unas apoyaron con su talento artístico para realizar los carteles, otras fueron quienes se encargaron de pegar los carteles alrededor del campus; aunque como cualquier otro movimiento hubo obstáculos los cuales se tuvieron que superar.

Al momento de empezar a poner los carteles, las críticas sin argumentar y plenos insultos también comenzaron a sobresalir, tales como el famoso “feminazi”, sin embargo algunos otros comentarios positivos de quienes apoyaron el movimiento también llegaron a nuestros oídos, cosa que nos causó una diversa cantidad de sentimientos. Muchas comenzamos a acumular el sentimiento al recibir las diferentes palabras de la comunidad y terminamos sacando nuestros sentimientos acumulados mediante el llanto. A pesar de todo eso, seguimos trabajando y luchando por crear consciencia y por fin dejarle en claro a la comunidad que “en el Tec también pasa” y hasta el final del día continuamos con este labor.

Finalizando el día fuimos capaces de observar que no solo en la comunidad juvenil existía rechazo hacia el movimiento y la ideología de equidad de género, sino que también lo había desde las autoridades. Primero que nada, antes de iniciar el día, las mujeres habíamos decidido mandar los carteles y pósters a revisión por las autoridades para hacer el levantamiento “legalmente” y con la aprobación de comunicación, quienes son encargados de toda la propaganda del Tecnológico, sin embargo fueron rechazados argumentando que incitábamos a la violencia de género por la frase “te pego”. Cabe aclarar que tal frase es usada por el personaje “Bodoque” del programa 31 minutos que dio inicio al movimiento artístico “Deja de violentar a las mujeres o te pego con mi…” encontrado en pizzerías, puestos de tacos e incluso el SAT, solo cambiando el objeto del personaje con tacos, pizzas, etc. En nuestro caso habíamos usado un rayo haciendo referencia al “rayo emprendedor” del Tec, lo cual es un chiste local de la comunidad, y aún así los pósters fueron rechazados. 

Al mostrar nuestra inconformidad con comunicación, decidimos pegar nuestros carteles de cualquier manera, provocando enojo con algunos de los encargados del Campus y desatando un conflicto entre las mujeres que los ponían y los encargados que los arrancaban. Al final no todo fue negativo, ya que terminando el día el Tecnológico de Monterrey anunció a nivel Nacional que mostraba apoyo al Paro Nacional del 9 de Marzo y por parte de nuestro Campus se logró llegar a un acuerdo con el director de Preparatoria que aceptó apoyarnos e incluso nos dio el permiso de realizar una protesta contra los feminicidios al finalizar los honores del día de la bandera el 24 de febrero. 

 

La protesta del 24 de febrero puede ser descrita por muchas palabras como preciosa, emotiva, honesta, real, etc., pero algo que de verdad la describa sería la bellísima palabra “sororidad”. Inicialmente la protesta había sido planeada con aproximadamente 30 personas de cercanía que se sabía que no fallarían al momento de realizarla, ya que esto requería de mucha valentía al encarar al masivo público estudiantil, y aún así hubo quienes sintieron el temor de ser juzgados cuando el momento llegó. Lo que empezó a parecer una pérdida de valentía y falta de mujeres que alzaran la voz junto las primeras portadoras de voz Cossete Pérez y Paola Flores, se convirtió en algo totalmente opuesto. Tan pronto unas pocas mujeres de la protesta decidieron dar el primer paso al frente para apoyar a las dos jóvenes, una ola de jóvenes e incluso de maestras se inspiró y fueron juntándose a la cadena de mujeres que se tomaron de la mano en señal de unión y sororidad.

Durante las últimas semanas, se han vivido muchas experiencias positivas y negativas, pero estamos seguras que todas nos ayudarán a crecer y ser más fuertes para que en la comunidad del Tecnológico de Monterrey seamos más quienes apoyen el feminismo y luchen por hacer un México y una escuela mejor, porque eso es lo que necesitamos aquí y en todo el mundo. Sigamos luchando hermanas, que juntas lo podemos hacer todo, no hemos acabado nuestra lucha pero cada día estamos más cerca de lograr nuestro objetivo.

Blog Share Your Story 03/03/2020

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